La Costa del Sol sigue consolidándose como uno de los mercados inmobiliarios más atractivos de Europa y, dentro de ella, Benalmádena vive un momento de especial crecimiento. Su equilibrio entre calidad de vida, conexiones, servicios y oferta residencial la ha convertido en un destino cada vez más demandado tanto por compradores nacionales como internacionales.

En este nuevo GILMAR Inside hablamos con Alejandro Soriano, director de la oficina de Benalmádena, quien nos cuenta cómo ha sido poner en marcha este proyecto desde cero, qué perfil de comprador está llegando actualmente a la zona y cuáles son las oportunidades que ofrece uno de los enclaves con mayor proyección de la Costa del Sol.

¿Cómo ha sido tu trayectoria profesional hasta llegar a la dirección de la oficina de GILMAR en Benalmádena?

Comencé mi carrera en el sector inmobiliario hace 19 años en Málaga. Tras la crisis de 2009 decidí emprender mi propio camino y, unos años después, me trasladé a Madrid en busca de nuevos retos. Hace once años me incorporé a GILMAR en la oficina del distrito Centro y, en 2024, asumí el reto de liderar la apertura de la nueva oficina de Benalmádena, un proyecto que comenzamos prácticamente desde cero.

La oficina ya ha superado su primer año de actividad. ¿Qué balance haces de esta primera etapa?

Ha sido un año de mucho aprendizaje. Durante 2025 nos centramos en construir el equipo, adaptarnos a los procesos de la compañía y consolidar nuestra presencia en la zona. Ahora, en 2026, empezamos a ver los resultados de ese trabajo con un crecimiento tanto en captaciones como en ventas y un mayor reconocimiento dentro del mercado local.

¿Por qué GILMAR decidió apostar por Benalmádena?

La apertura responde a una necesidad muy clara: existía un área estratégica entre Málaga y Marbella donde queríamos ofrecer una atención más cercana. Desde Benalmádena damos servicio a municipios tan importantes como Torremolinos, Benalmádena y Fuengirola, reforzando nuestra presencia en toda la Costa del Sol.

¿Qué diferencia a Benalmádena de otras zonas de la Costa del Sol?

Creo que mantiene una relación muy atractiva entre calidad de vida y precio. Es un municipio que ofrece todos los servicios, excelentes comunicaciones y un entorno privilegiado, algo que cada vez valoran más tanto quienes buscan vivir aquí como quienes desean una segunda residencia.

¿Cómo es hoy el comprador que llega a Benalmádena?

Es un mercado muy diverso. Tenemos compradores nacionales que buscan proximidad a Málaga o Marbella para trabajar y, al mismo tiempo, un importante perfil internacional que prioriza el clima, el estilo de vida y las oportunidades que ofrece la Costa del Sol.

¿Qué tipo de vivienda es la más demandada?

La variedad es precisamente uno de los grandes valores de la zona. Encontramos desde promociones de obra nueva hasta viviendas de segunda mano, villas, adosados o apartamentos junto al mar. Cada cliente encuentra una opción adaptada a su estilo de vida, ya sea buscando naturaleza, tranquilidad o cercanía a la playa y a las zonas de ocio.

La demanda internacional sigue creciendo. ¿Qué peso tiene actualmente?

Es un mercado fundamental para nosotros. En Benalmádena destacan especialmente compradores británicos, polacos y neerlandeses; en Torremolinos existe una fuerte presencia alemana y Fuengirola continúa siendo muy atractiva para clientes procedentes de los países nórdicos.

¿Qué oportunidades ofrece Benalmádena para vivir o invertir?

Creo sinceramente que es una de las zonas con mayor potencial de crecimiento de los próximos años. Tanto para quienes buscan establecer su residencia como para quienes desean realizar una inversión inmobiliaria, ofrece excelentes perspectivas de futuro.

¿Qué es lo que más valoran los clientes de GILMAR?

Sobre todo, la tranquilidad. Comprar o vender una vivienda suele ser una de las decisiones más importantes de la vida y contar con el respaldo de una compañía con experiencia aporta mucha confianza. Nuestro objetivo es acompañar al cliente durante todo el proceso con cercanía, profesionalidad y un trato completamente personalizado.

Después de este primer año, ¿cómo imaginas el futuro de Benalmádena?

Soy muy optimista. Estoy convencido de que seguirá ganando protagonismo dentro de la Costa del Sol. El gran reto será gestionar ese crecimiento manteniendo la calidad de vida que hace de este lugar un destino tan especial.

Y, para terminar, ¿qué es lo que más disfrutas de vivir y trabajar en la Costa del Sol?

El clima, la playa, la gente y la calidad de vida. Es un lugar que invita a disfrutar del tiempo al aire libre y de la familia. Creo que no es casualidad que cada vez más personas decidan establecer aquí su proyecto de vida. Yo también espero seguir creciendo, tanto personal como profesionalmente, en esta tierra.

La historia de la oficina de GILMAR Benalmádena es también la historia de una zona en plena evolución. Con una ubicación estratégica, una demanda creciente y un equipo que apuesta por la cercanía y la excelencia en el servicio, Benalmádena continúa consolidándose como uno de los grandes referentes inmobiliarios de la Costa del Sol. Y, como concluye Alejandro Soriano, el futuro no puede ser más prometedor.