Una vez que te conviertes en propietario de una vivienda, ya estás obligado a pagar una serie de gastos e impuestos asociados a la misma y el Impuesto sobre Bienes Inmuebles o IBI, como se le conoce comúnmente, es uno de ellos.

Todo inmueble, da igual su tipología y naturaleza (un piso, una casa, un garaje, un trastero, un local comercial, una finca rústica, etc.) debe estar inscrito en la Dirección General del Catastro y por tanto, pagar el correspondiente IBI. La cuantía, los plazos, la forma de pago y el procedimiento de recaudación lo determinan los ayuntamientos, por eso varía en función de la ciudad.

Así que, si eres propietario reciente o estás a punto de adquirir una vivienda, y tienes dudas sobre cómo se calcula este impuesto, quién está obligado a pagarlo en una compraventa y las bonificaciones o beneficios fiscales que existen, a continuación, los asesores de Gilmar van a responder a todas tus preguntas. ¡Sigue leyendo!

¿Qué es el Impuesto sobre Bienes Inmuebles o IBI?

El IBI es un impuesto directo que grava la titularidad y otros derechos reales de los inmuebles pertenecientes a un término municipal, ya sean rústicos, urbanos o de características especiales. Está regulado principalmente en la Ley de las Haciendas Locales 2/2004 de 5 de marzo, en sus artículos 60 a 77.

Este tributo lo cobran los ayuntamientos de forma anual a todo aquel que es dueño de algún inmueble, simplemente por su mera tenencia. De hecho, el Impuesto sobre Bienes Inmuebles es una de las vías por las que las administraciones locales perciben los mayores ingresos. Aunque algunos ayuntamientos pueden delegar su cobro en otras entidades por diferentes razones.

Inmuebles exentos de pagar IBI

En teoría todos los inmuebles están obligados a pagar IBI, pero hay excepciones. La Ley de las Haciendas Locales establece que están exentos:

  • Los inmuebles del Estado, de las CC. AA. y de las Entidades locales.
  • Los bienes de la Iglesia y los de asociaciones no católicas reconocidas.
  • Los edificios diplomáticos y de organismos oficiales, si hay reciprocidad.
  • Los montes vecinales y bienes comunales.
  • Los monumentos declarados patrimonio histórico.
  • Los terrenos ocupados por líneas de ferrocarril, las estaciones y los almacenes para su servicio.
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¿Cómo se calcula el Impuesto sobre Bienes Inmuebles o IBI?

El IBI se calcula aplicando un coeficiente que decide cada ayuntamiento sobre el valor catastral del inmueble.

El valor catastral lo determina el Catastro Inmobiliario, que es un registro público dependiente del Ministerio de Hacienda en el que figuran las características, linderos, superficie, etc., de todos los inmuebles del territorio español. Este registro es un organismo distinto de los registros de la propiedad.

En el Catastro, a cada inmueble se le asigna una referencia catastral para poder identificarlo y en función de una serie de lo que se llama “ponencia de valores”, también se le da un valor mínimo fiscal a efectos administrativos. El valor catastral no tiene nada que ver con el valor de mercado ni con el valor de tasación del inmueble.

Según la Ley, el valor catastral de un bien va a depender de:

  • Su ubicación.
  • El valor del suelo y de la construcción en el mercado.
  • Las características urbanísticas del suelo.
  • El coste material de las construcciones.
  • La antigüedad del edificio.

A esta base imponible que es el valor catastral, cada ayuntamiento le aplica un porcentaje para poder calcular el importe del recibo del IBI. Este porcentaje o coeficiente es el ayuntamiento el que lo decide, pero el Ministerio de Hacienda en la Ley establece un mínimo y un máximo.

Para los inmuebles de naturaleza urbana, el coeficiente puede oscilar entre un mínimo de 0,4% y un 1,1% como máximo. Para los rústicos, el porcentaje puede estar entre el 0,3% como mínimo y el 0,9% como máximo.

No obstante, la Ley permite que los ayuntamientos puedan incrementar estos tipos en los siguientes casos:

  • En municipios capital de provincia o comunidad autónoma: 0,07% en bienes urbanos y 0,06% en bienes rústicos.
  • En municipios donde se presta servicio de transporte público en superficie: 0,07% en bienes urbanos y 0,05% en bienes rústicos.
  • En municipios donde los ayuntamientos prestan más servicios de los que están obligados: 0,06% en bienes urbanos y 0,06% en bienes rústicos.
  • En municipios en los que los bienes rústicos representan más del 80% de la superficie total: 0,15% en bienes rústicos.

¿Cuándo hay que pagar el IBI?

No hay una normativa que fije con qué plazos y términos se liquida el Impuesto sobre Bienes Inmuebles, cada ayuntamiento lo establece a su conveniencia. Por eso, desde Gilmar siempre recomendamos a los nuevos propietarios consultar con el ayuntamiento en cuestión cualquier duda al respecto, ya que, si el IBI no se paga en periodo voluntario, pueden sufrir recargos, intereses e incluso embargos en casos extremos de impago.

En cualquier caso, para evitar esto, el pago de este impuesto se puede realizar mediante domiciliación bancaria. Algunos ayuntamientos ofrecen bonificaciones a aquellos que domicilian el pago del IBI o lo abonan por adelantado.

Bonificaciones del Impuesto de Bienes Inmuebles

Las bonificaciones se aplican una vez calculada la cuota del impuesto. Algunas de ellas están establecidas en la Ley de Haciendas Locales y otras, son potestad de los ayuntamientos. Aunque estas no deben sobrepasar los límites fijados en la Ley y estar reguladas de acuerdo con ella.

Las bonificaciones que están vigentes están reguladas en los artículos 73 y 74 de la Ley de Haciendas Locales, y son las siguientes:

  • Bonificación del 50% los tres primeros años para las viviendas de protección oficial (VPO).
  • Para familias numerosas, bonificación hasta del 90% de la cuota íntegra.
  • Bonificación de hasta el 50% para inmuebles con sistemas de energía solar
  • Para bienes rústicos de cooperativas agrícolas o de explotación comunitaria, bonificación del 95% de la cuota.
  • Bonificación de hasta un 95% para inmuebles destinados a actividades económicas de interés especial o utilidad municipal.
  • Bonificación entre el 50- y el 90% durante los 3 años anteriores al inicio de las obras de la promoción inmobiliaria.
  • Para inmuebles de características especiales, bonificación de hasta el 90%.

¿Quién paga el IBI en las compraventas?

Una de las dudas más comunes, es la de quién paga el Impuesto sobre Bienes Inmuebles tras una compraventa.

Según la Ley, debe pagarlo la persona que figure como propietario del inmueble a día 1 de enero, independientemente de si al día siguiente vende la propiedad. No obstante, hay sentencias que daban la razón a aquellos que reclamaban al nuevo propietario el pago de la parte proporcional.

Por ese motivo, desde Gilmar te recomendamos negociar con la otra parte quién se va a hacer cargo del pago del IBI o en qué proporción, y llegar a un acuerdo que se deje reflejado en la escritura pública de compraventa. Así que necesitas ayuda con todas estas gestiones previas a la compra de tu vivienda, no dudes en contactar con nuestros consultores inmobiliarios.